Los celulares al servicio de los pobres

22 de febrero de 2008—Si eres como la mayoría de los adolescentes de los países ricos, es probable que tu móvil sea la principal vía de comunicación con tus amigos, dondequiera que ellos vivan.

Al mismo tiempo que para muchos habitantes de los países pobres, los teléfonos móviles constituyen un instrumento que puede ayudarles a salir de la pobreza.

La tecnología de la telefonía móvil se está utilizando en forma muy creativa en los países pobres para fomentar el desarrollo y reducir la pobreza, en particular, en las zonas rurales alejadas.

¿Cómo se explica eso?

Todos salen ganando

Los teléfonos móviles posibilitan que la gente se conecte con los mercados: los compradores pueden llamar a las aldeas cercanas para averiguar donde están las mejores ofertas, mientras que los productores pueden fijar mejores precios para su mercancía.

Cuando los pescadores de Kerala, en la India, dispusieron de teléfonos móviles, comenzaron a llamar a varios mercados para acordar los precios de venta antes de llevar sus pescados. En unas pocas semanas, se redujo la fluctuación en los precios del pescado, lo cual se tradujo en un aumento del 9% en las ganancias de los pescadores y una reducción del 4% en los precios de los consumidores.

Acceso a servicios bancarios

En las zonas rurales de los países pobres, el acceso a los servicios bancarios tradicionales resulta costoso y limitado. Eso significa que mucha gente se ve forzada a manejarse únicamente con dinero en efectivo, lo cual no sólo es poco práctico, sino que limita sus oportunidades de negocio. Los teléfonos móviles están cambiando esta situación, al proporcionarles servicios bancarios por redes móviles a aquellas personas que no los tienen. El uso de esta tecnología todavía está en sus inicios, pero su potencial es enorme.

Veamos algunos ejemplos:

En Filipinas, los clientes de microfinanciamiento de los bancos rurales pueden utilizar G-Cash, un servicio de Globe Telecom, para pagar sus préstamos, sin necesidad de acudir a la sucursal bancaria más cercana que suele estar ubicada en lugares distantes. Los clientes pueden pagar mensualmente sus préstamos enviando un mensaje de texto con el servicio G-Cash.

El Teba Bank de Sudáfrica utiliza la actual tecnología de la telefonía móvil para brindar servicios bancarios electrónicos económicos (ahorro y pagos) a sus clientes de escasos recursos. El programa se creó originalmente con el objeto de manejar los pagos de salarios de los trabajadores migrantes.

Piensa en esto

Teléfonos móviles contra teléfonos de línea fija

En África, existen hoy día por lo menos cinco veces más abonados a teléfonos móviles que de telefonía fija.

En su mayor parte, los teléfonos móviles y otras nuevas tecnologías son financiados y construidos por una abundante inversión privada. Además, requieren unas pocas personas muy calificadas y son relativamente fáciles de mantener, dice Burns.

Por otra parte, las viejas tecnologías, como la telefonía fija, son financiadas y mantenidas por los gobiernos y dependen de una infraestructura y financiamiento costosos, que pueden ser limitados.

En la República Democrática del Congo y Zambia, los clientes utilizan los teléfonos móviles para pagar sus facturas. Luego de abrir una cuenta en Celpay, el cliente utiliza su celular para efectuar compras enviando una petición mediante un mensaje de texto a Celpay, que a su vez transferirá el dinero a la cuenta del comerciante. El uso de un número de identificación personal, necesario para concretar la transacción, proporciona la seguridad necesaria.

Por ejemplo, sólo el 1,5% de los adultos de Sudáfrica utiliza la banca móvil, según Bankable Frontier Associates.

Se encuentran en marcha otros proyectos relacionados con la banca móvil en Colombia, Kenia, Filipinas, Maldivas, Pakistán, Sudáfrica y Mongolia, según el Grupo Consultivo de Ayuda a la Población más Pobre (CGAP, por sus siglas en inglés), un consorcio de 33 empresas públicas y privadas que busca dar acceso a servicios financieros a la gente de escasos recursos.

Ingresos para mujeres pobres

La gente de las zonas rurales que posee un teléfono móvil lo ha convertido en un pequeño negocio —alquila el teléfono a otros y les cobra por cada llamada.

Para muchas mujeres pobres y discriminadas, este negocio se ha convertido en una fuente confiable de ingresos.

En Bangladesh, gracias al programa Village Phone (i) (Teléfonos para el pueblo), no sólo los aldeanos tienen acceso al teléfono y las mujeres tienen la posibilidad de trabajar como operadoras, sino que se fomenta la actividad económica y se promueve el emprendimiento. Creado por Grameenphone (i), Village Phones tiene 280.000 celulares en unas 55.000 aldeas de Bangladesh.

Se encuentra en marcha un proyecto de características similares en Nigeria.

Todavía se necesitan soluciones “tradicionales” para el desarrollo

Aunque los teléfonos móviles han tenido un “impacto transformacional" en las regiones de África al sur del Sahara, Asia meridional y otras regiones de bajo ingreso, las nuevas tecnologías no son una solución milagrosa para eliminar el hambre, comenta Andrew Burns, economista del Banco Mundial y autor del informe “Perspectivas Económicas Globales”.

Además de mantenerse al día con los avances tecnológicos, los países pobres deben continuar mejorando su infraestructura básica, como las carreteras, así como la salud y la educación, a lo cual puede contribuir, pero no reemplazar, el progreso tecnológico y su difusión.

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