Tsunami: Las escuelas luchan por volver a la normalidad
Youthink recurrió a Carolyn Bartholomew, directora ejecutiva de la Coalición para la Educación Básica (i), para ver qué repercusión tuvo el tsunami en las escuelas y los estudiantes de las zonas afectadas.
En Indonesia, Sri Lanka y otros países arrasados por el tsunami, ha comenzado el nuevo ciclo escolar, pero es un ciclo diferente a otros.
El desastre cobró la vida de maestros y estudiantes. Las escuelas fueron dañadas o destruidas por las olas que se llevaron expedientes, muebles, libros, útiles, materiales didácticos y uniformes escolares. Muchas escuelas que sobrevivieron al tsunami sirven de albergue para los refugiados o de morgues.
Los países están tratando de evaluar los daños que sufrieron las escuelas al tiempo que intentan reanudar las clases para ayudar a que los niños recobren un cierto sentido de normalidad.
Según los informes de los funcionarios, en Aceh, Indonesia, fallecieron 1.500 maestros y fueron destruidas 505 escuelas, dejando a 140.000 alumnos primarios y 20.000 estudiantes secundarios sin lugar para estudiar. Las autoridades cingalesas dicen que fueron dañadas o destruidas 150 escuelas, mientras que otras 244 escuelas están siendo ocupadas por los refugiados. En las Islas Maldivas, el tsunami destruyó centenares de escuelas y ahora sólo quedan escombros. El agua arrasó con los muebles, el equipo y los libros.
Las organizaciones humanitarias y los expertos en educación coinciden en señalar que la educación es una parte importante del socorro de emergencia y la recuperación.
El regreso de los niños a la escuela cuanto antes es una de los cuatro medidas prioritarias que ha fijado el UNICEF para salvarlos del desastre. Las tres primeras medidas son: mantener vivos a los niños, atender a los niños separados de sus padres y protegerlos contra la explotación.
Los programas de educación proporcionan seguridad, una estructura, un cierto sentido de normalidad y una esperanza para el futuro. Las escuelas son espacios seguros que ofrecen un sistema de ayuda para los niños, sobre todo, para los niños traumatizados y para los que no tienen a nadie. Las clases pueden incluso llegar a salvar vidas, transmitiéndoles información valiosa sobre salud o seguridad.
Es por eso que las organizaciones que trabajan en las zonas afectadas están tratando de lograr que los niños reanuden sus actividades escolares.
La UNESCO está movilizando a su red de docentes para brindar apoyo psicológico y educativo a los jóvenes. Ya ha establecido escuelas temporales para continuar con las clases mientras que se reconstruyen las escuelas.
En loso campos de refugiados, las organizaciones no gubernamentales (ONG) están estableciendo áreas para que los niños aprendan y jueguen — y vuelvan a ser niños por un rato.
Pasarán años antes de que la región se recupere por completo. Para los niños de la "generación del tsunami", la educación va a ser importante tanto para su supervivencia a corto plazo como para su futuro.
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