Desastres naturales: Promoción de un enfoque proactivo
Los desastres naturales pueden tener un efecto devastador en la vida de la gente, en la economía y en la infraestructura. El tsunami que se produjo en el Océano Índico en diciembre de 2004 y el terremoto de Pakistán en octubre de 2005 causaron grandes estragos, dejando un saldo de cientos de miles de muertos y millones de sobrevivientes sin hogar. En agosto de 2005, Katrina se convirtió en uno de los huracanes más mortales y costosos en la historia de los Estados Unidos. En vista de esta reciente serie de desastres, se está viendo la forma en que mejor se puede hacer frente a esta amenaza.
Se podría evitar o reducir el daño que ocasionan los desastres naturales si se invirtiera más en la prevención y preparación. Aunque esto parece obvio, recién en los últimos años, los donantes y los responsables de adoptar decisiones han comenzado a hacer hincapié en la prevención de desastres, además de la recuperación posterior al desastre. La adopción de este enfoque exigirá un cambio completo de actitud con respecto a los desastres, lo cual podría llevar años. ¿Por qué?
En perspectiva
Mientras que el terremoto de 1999 de Marmara, Turquía, destacó la importancia de planificar la prevención, otras cuestiones ayudaron también a concienciar a la gente:
Es necesario reducir al mínimo las pérdidas a causa de desastres naturales a fin de lograr los Objetivos de desarrollo del milenio — objetivos internacionales para reducir la pobreza y mejorar los servicios a los pobres para 2015.
Las grandes pérdidas económicas debido a los desastres naturales han servido para concienciar a la gente y crear un impulso político para poner en práctica enfoques estratégicos de gestión de riesgos.
Los avances tecnológicos crearon mejores sistemas de alerta y monitoreo, conceptos de gestión de emergencias, técnicas de mitigación de riesgos y una comunicación de experiencias entre los países.
Una mejor comprensión de los requisitos políticos e institucionales para poner en práctica con éxito la gestión de riesgos facilita el ofrecimiento de productos de gestión sostenible de riesgos a los países vulnerables.
Los modernos instrumentos de financiamiento de riesgos, como la creación de un consorcio de seguros contra riesgos catastróficos en Turquía, están creando nuevas oportunidades para adaptar la gestión de riesgos.
Gestión proactiva de riesgos: Preparación para futuros desastres
Muchos países pobres piensan que la gestión en caso de desastres es un lujo que pueden darse únicamente los países ricos. Es difícil lograr que la gente comprenda la importancia de la gestión en caso de desastres y riesgos dentro del país:
La gente cree que los gobiernos son responsables de la recuperación posterior a un desastre.
Muchos consideran que los desastres son la voluntad de Dios y no creen que se puedan realizar preparativos por adelantado para atenuar su impacto.
Los políticos y las personas responsables de adoptar decisiones tienen que atender necesidades más apremiantes y probablemente sea difícil lograr que se concentren en la gestión en caso de desastres. Por otra parte, es probable que no estén en sus cargos cuando suceda el desastre. Además, dado que la comunidad internacional siempre ayuda en la recuperación, los responsables de tomar decisiones tienen poca presión económica y pocos incentivos políticos para dedicarse a la prevención de desastres.
Turquía: Pionera en gestión de desastres
En agosto de 1999, un violento terremoto sacudió la región de Marmara en Turquía y causó más de 15.000 muertos, dejando a varios cientos de miles sin hogar y causando grandes daños materiales en la principal región industrial del país.
El Banco Mundial, en cooperación con la Unión Europea, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), los donantes bilaterales y el gobierno turco, elaboró rápidamente un programa global para guiar el proceso de reconstrucción.
Los fondos del Banco se repartieron entre la reconstrucción y la introducción de intervenciones para minimizar las consecuencias económicas y sociales de los desastres.
Este esfuerzo de reconstrucción ayudó a establecer una nueva norma para la gestión de riesgos naturales. El programa de reconstrucción financió viviendas e infraestructura para las víctimas y sus comunidades. El componente de intervención del proyecto giró en torno a:
- Introducción de un moderno sistema de seguros en caso de desastres (Consorcio de Seguros contra Riesgos Catastróficos de Turquía)
- Creación de una nueva entidad de gestión de emergencias (Organismo de Gestión de Emergencias de Turquía)
- Esta labor ha aumentado el interés por los proyectos de gestión de riesgos de amenazas en otros países de Europa Oriental, Asia, América Latina y el Caribe.
La prevención es mejor que la reconstrucción
La gestión en caso de desastres representa una parte importante del programa de préstamos del Banco. Entre 1980 y 2003, el Banco proporcionó unos 14.000 millones de dólares para la reconstrucción a causa de desastres naturales y la mitigación de sus efectos. Contando los proyectos que contienen una actividad relacionada con desastres, el monto de los préstamos asciende a 43.000 millones de dólares. Este enfoque proactivo de la gestión de desastres naturales busca:
- Incorporar la gestión de desastres en todos los proyectos del Banco Mundial a fin de asegurar que los futuros esfuerzos de desarrollo ayuden a prevenir catástrofes
- Alentar a los gobiernos para que reduzcan el riesgo de desastres
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