Reflexiones de un especialista en desarrollo al año del tsunami
A un año del tsunami, Andrew Steer, director del Banco Mundial para Indonesia, reflexiona sobre las tareas de reconstrucción y recuperación realizadas el año pasado en Aceh, Indonesia, una de las regiones más azotadas por el tsunami. Estas son sus palabras.
Hay buenas y malas noticias
Casi siempre la reconstrucción después de un desastre es mucho más lenta que lo esperado debido, más que nada, a que no comprendemos el modo en que las dificultades interactúan y se multiplican. Solemos planificar nuestros programas como si aún existieran los títulos de propiedad, los puertos, los caminos y el suministro de energía eléctrica, y como si los funcionarios públicos aprendieran de la noche a la mañana a cooperar como jamás lo hicieron.
Todavía quedan 60.000 personas viviendo en tiendas de campaña. Sin embargo, esto no se debe a la lentitud del programa de construcción de viviendas permanentes — el plan inicial de 30.000 viviendas en el primer año está pronto a concretarse — sino más bien a un error de juicio en cuanto a las viviendas temporales. Nadie quería reasignar los recursos destinados a la construcción de viviendas permanentes para ese propósito, por lo que prácticamente ningún organismo invirtió en viviendas temporales que duraran dos años hasta que estuvieran listas las permanentes. Pero no hay mal que por bien no venga — es probable que las viviendas permanentes se terminen antes de lo proyectado. Considerando que se comienzan a construir 5.000 viviendas al mes, es de esperarse que todos tengan su hogar permanente a mediados de 2007.
Dado que la reconstrucción llevará cierto tiempo y la gente necesita entretanto una vivienda adecuada, los miembros del Consorcio Mundial han propuesto un plan para construir miles de nuevos albergues con el objeto de alojar a la gente de Aceh hasta que puedan regresar a sus hogares.
La costa de Aceh antes del tsunami.
El gobierno tomó en principio dos decisiones que retardaron el inicio de la fase visible de las obras de reconstrucción, pero que, a nuestro parecer, reportarán grandes beneficios en términos de calidad, e incluso velocidad, a partir de 2006.
La primera fue rechazar una estrategia vertical de reconstrucción liderada por Yakarta en favor de una dirigida por las propias comunidades afectadas.
La segunda decisión consistió en establecer un nuevo organismo público, Badan Reconstruksi dan Rehabilitasi (BRR), a cargo de dirigir todas las labores. Establecer un organismo desde cero no resulta barato, fácil ni rápido, y no fue sino hasta mediados de año que este organismo pudo dar muestras de su verdadero valor.
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¿Qué lección aprendimos después de un año?
La costa de Aceh tras el tsunami
Burocracia:Si dejamos que los trámites sigan su ritmo habitual, la gente continuará viviendo en tiendas de campaña por años. Es necesario tomar medidas enérgicas para simplificar el papeleo burocrático.
Pasión: La reconstrucción en un ambiente devastado exige coraje. La tarea es caótica, frustrante y sumamente difícil. Si visitaras la oficina de múltiples donantes en Banda Aceh (o la oficina del BRR o de una ONG) a las 10 de la noche, se sentirías motivado. Nunca a lo largo de mi carrera he visto gente más dedicada a cumplir con su trabajo.
Capacidad de recuperación: Nosotros somos simplemente huéspedes en Aceh. Los actores principales son las personas que viven ahí. Algunos miembros de nuestro personal perdieron a sus cónyuges, sus hijos y sus hogares y aún así insistieron en volver inmediatamente a su trabajo. De los 500.000 desplazados en Aceh, 320.000 ya no se consideran como tales. Es cierto que recibieron ayuda, pero fue gracias a su propia iniciativa que pudieron rehacer sus vidas.
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El año por delante
En el primer semestre de 2005 se destinaron cerca de 1.000 millones de dólares a las labores de socorro y prácticamente una cifra similar a la reconstrucción durante el segundo semestre. La verdadera labor de reconstrucción, quizás por un valor cercano a los 2.000 ó 3.000 millones de dólares, se llevará a cabo en 2006, con un monto equivalente para 2007.
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