Documentales sobre comercio justo (i)
Cuentan el impacto que ha tenido el comercio justo en la vida de agricultores
y productores de diferentes países.
- La rebelión de los productos Sitio que te llama a no olvidar el valor de las cosas: El cacao, La camiseta de algodón, El mueble de madera.
- Bananalink Aspectos sociales y ambientales que afectan al comercio internacional de banano.
- Federación de Comercio Justo (i) Visión general del comercio justo.
- Asociación Internacional del Comercio Justo (Latinoamérica) Promoción de los principios del comercio justo en la región.
- Global Exchange (i) Organización que busca transformar la economía mundial centrada en las ganancias a una economía centrada en el ser humano y la comunidad.
- Por un consumo responsable (Oxfam)
- Consumidor responsable Todos somos corresponsables de los impactos sociales y ambientales de los productos que consumimos.
- Crecimiento de Mercados Inclusivos Este informe se centra en el sector privado como un importante recurso sin explotar para lograr los objetivos de desarrollo del milenio (ODM) para 2015.
- IDEAS (Iniciativas de Economía Alternativa y Solidaria)
- Red de Comercio Justo del Sur
Comercio de ideas: Entrevista a Carmen Iezzi
2 de marzo de 2009 — Carmen Iezzi es la directora ejecutiva de la Federación de Comercio Justo (FTF, por sus siglas en inglés)
Youthink!: ¿Por qué es tan importante el comercio justo?
Carmen Iezzi: El comercio justo es una herramienta para el desarrollo y el cambio positivo. Es un sistema de intercambio basado en la asociación, la transparencia, el diálogo y el respecto. Crea oportunidades para las comunidades marginadas —les ayuda a fomentar la capacidad, obtener un pago justo y puntual, proteger el medio ambiente local y la identidad cultural. Por nuestro lado, obtenemos excelentes productos que son económicos, novedosos y de alta calidad. Esto tiene un enorme impacto en las comunidades. Cuando la toma de decisiones está en mano de los productores, suceden cosas maravillosas como la construcción de centros de salud y la asistencia de los niños a la escuela. Creemos que esta colaboración es mucho más sostenible que recibir asistencia financiera o depender de alguna organización externa que arregle las cosas. Cuando surge de la propia comunidad, el cambio es más duradero y mucho más sostenible.
Youthink!: ¿Qué es la Federación de Comercio Justo?
Carmen Iezzi: Bien, en primer lugar, dentro del comercio justo hay 2 clases de organizaciones: las que certifican y etiquetan productos agrícolas y las que, como la Federación de Comercio Justo, evalúan a compañías. En lo que hace a la certificación de productos, el énfasis está puesto en un producto en particular, por ejemplo, una bolsa de café. En este caso, se rastrea esa bolsa de café desde el punto de origen (es decir, el caficultor) hasta el punto de venta, pasando por todas las diferentes etapas en que el producto ha cambiado de mano.
Nosotros no efectuamos un seguimiento de los productos desde su origen hasta el punto de venta, sino que tratamos de comprender la forma en la que funciona una compañía y su compromiso con respecto a los nueve principios de comercio justo. Algunas empresas pueden utilizar el comercio justo como un truco de marketing o una manera de compensar prácticas injustas, pero las organizaciones que apoya la FTF se esfuerzan por obtener productos bajo estos principios y el comercio justo es la base de todo lo que hacen.
Youthink!: ¿Nos podrías dar algún ejemplo de cómo el comercio justo ha beneficiado a las comunidades?
Carmen Iezzi: Tengo dos ejemplos muy ilustrativos en cómo agricultores y artesanos pudieron cambiar su vida gracias a asociaciones y relaciones de comercio justo.
En México había una comunidad que durante años se dedicó a la joyería artesanal, pero resultó prácticamente diezmada cuando el mercado fue inundando de copias baratas hechas en otros países. La mayoría de los hombres del pueblo se fueron a buscar trabajo a los Estados Unidos. Las mujeres decidieron hacer algo productivo, en lugar de sentarse a esperar las remesas de sus maridos o que alguien las ayudara. Así fue que organizaron una cooperativa para la producción y venta de joyas. Tal fue el éxito que tuvieron que muchas de las hijas de estas mujeres fueron a la universidad y volvieron para trabajar en la cooperativa, ya no como artesanas, sino como encargadas de negocios y marketing. Incluso algunos de los hombres volvieron a trabajar para sus esposas, lo cual, según me comentaron, genera una dinámica muy interesante. Esta gente ha logrado realmente cambiar su comunidad para bien y están en una posición mucho más fuerte.
Después tenemos el caso de una cooperativa cafetera en Chiapas, México, que durante años mantuvo relaciones con una conocida compañía comercial de café. Aunque estaban comerciando con una etiqueta de comercio justo, es decir, su café había sido certificado, esta empresa los explotaba y les imponía términos y condiciones difíciles de cumplir. Los miembros de la cooperativa se dieron cuenta de que eran lo suficientemente fuertes juntos como para no seguir tolerando esa situación. Así fue que se desvincularon de dicha compañía y se dijeron: “Vamos a buscar compañías que nos traten como nos merecemos”. Desde ese entonces venden café a Equal Exchange, un miembro de la FTF. Éstas son historias de éxito, porque estos artesanos y agricultores reconocen el valor de su trabajo y se aseguran de que tanto las compañías convencionales como las de comercio justo, al igual que los consumidores, reconozcan el valor y la dignidad de su trabajo.
Iezzi disfruta de un café, producto de comercio justo.
Youthink!: ¿Por qué no todo el comercio es justo?
Carmen Iezzi: Creo que se debe a dos factores. Por lo general, las compañías totalmente comprometidas con el comercio justo son organizaciones pequeñas que, al igual que cualquier otra empresa pequeña, hacen frente a desafíos de crecimiento y escalabilidad. Además, debido a que suelen trabajar con comunidades muy marginadas, enfrentan retos en los suministros. Por ejemplo, algunos miembros de la FTF de la India sufrieron interrupciones durante los recientes atentados en Mumbai. Los suministros son afectados por cosas que no perjudicarían una relación comercial, porque el comerciante convencional podría recoger sus cosas y marcharse, mientras que una compañía de comercio justo está comprometida a continuar con las comunidades realmente marginadas. Estas comunidades son también las primeras perjudicadas cuando ocurre una catástrofe natural o un hecho de violencia política.
Youthink!: ¿Cómo podría difundirse más el comercio justo?
Carmen Iezzi: Concientizando al consumidor. A veces la gente no sabe que existe el comercio justo y que tiene la posibilidad de cambiar las cosas; y cuando el comercio justo no está disponible, al menos puede tomar decisiones responsables. En realidad, no se entiende muy bien qué es el comercio justo.
Youthink!: ¿Entonces nuestros hábitos de compra pueden ayudar al cambio?
Carmen Iezzi: Por supuesto. Desde los regalos que compramos hasta la ropa que usamos o el café que tomamos —cada decisión tiene un impacto. Lo importante es que la gente haga más y mejores preguntas a la hora de comprar: ¿Cuál es la diferencia entre el producto “X” y el producto “Y”? ¿Cuál es su procedencia? ¿Quién lo hizo? ¿Quién está detrás del producto?
Por ejemplo, mucha gente no lo sabe, pero si pides café de comercio justo en Starbucks, aunque no tengan ese día, se supone que tienen que servírtelo. Si los consumidores piden y piden, y las compañías ven que existe una demanda de productos responsables, muchas de ellas van a responder. Lo mismo sucede en un café, en una boutique, en tu universidad o en tu escuela.
Youthink!: ¡Vaya! ¿Pero no me volveré loca si tengo que hacer millones de preguntas cada vez que voy de compras?
Carmen Iezzi: Bueno, hay un término medio. Yo no pregunto cuál es la procedencia de cada hebra de cada una de mis prendas de vestir, pero trato de averiguar de dónde vienen y quiénes son los fabricantes. Hay un montón de sitios en Internet donde puedes averiguar dónde las compañías obtienen sus productos y bajo qué condiciones. Hay que hacer una cierta investigación. Pero si queremos que nuestros actos tengan el mayor impacto posible, no nos queda otra que hacer los deberes. Hay algunas tiendas convencionales que hacen propaganda sobre un producto de comercio justo y se “olvidan” de mencionar el otro 90% restante de lo que venden. Eso es algo a lo que debemos prestar atención, y decir quizás, “qué buena la historia que usted me cuenta sobre este producto, pero ¿qué pasa con este otro que está al lado? ¿Qué me puede decir sobre este producto?”. Y si no saben qué decirte, es una mala señal. No es que una tienda que tiene un solo producto de comercio justo sea mala —al contrario, eso es bueno— ¿pero no sería mejor si tuviera dos o 10 ó 20 artículos?
Youthink!: ¿Y qué pasa si vives en un país en desarrollo? ¿Es más probable que todo lo que compres sea de comercio justo porque fue hecho en el ámbito local?
Carmen Iezzi: Es difícil. No creo que haya ninguna diferencia entre vivir en Norteamérica o en un país en desarrollo. Vivas donde vivas, lo importante es hacer preguntas sobre las cosas que compras. “Quién las hizo, cuál es su origen, bajo qué condiciones, etc.”. Algunas personas no te dirán nada o se pondrán a la defensiva. ¡Esa es otra mala señal!
Estuve en un mercado de Ghana hace algunas semanas. “Aquí hay artesanos, pensé. Está bien comprar esto”, pero no es tan sencillo. Lo que sucede muchas veces es las mujeres muy pobres viene del campo temprano a la mañana y les venden sus mercancías a otras mujeres no tan pobres que tienen lo suficiente como para tener un espacio en el mercado. Cuando compras algo en el mercado, ni siquiera sabes si le pagaron a esa artesana o qué relación tiene el precio que pagaste con el dinero que ella recibió por su mercancía. Así pues, es algo muy complicado. Es importante averiguar cuáles son las relaciones comerciales que mantienen y cómo llegan los productos a un mercado.
Es imposible llegar a tener una comprensión perfecta y absoluta de todo lo que pasa. Lo importante es que hagas todo lo que esté a tu alcance. Los consumidores tienen un gran poder, especialmente cuando se arman con las preguntas correctas.
Youthink!: ¿Podrías darnos algún ejemplo sobre el poder que tiene el consumidor?
Carmen Iezzi: Lo vimos con Nike, Gap y Exxon en los años noventa. Cuando estallan los grandes escándalos y los consumidores cambian de marca, no sólo reaccionan las compañías afectadas sino todos sus rivales. Hace algunos meses, cuando Gap descubrió que uno de sus proveedores en la India recurría al trabajo infantil (i), rescindió inmediatamente el contrato. El periódico británico The Observer hizo una investigación con grandes titulares en el Reino Unido, pero en los Estados Unidos ni siquiera apareció.
Hay otros casos en que el consumidor podría lograr cambios, pero todavía no ejerció ese poder. Cientos y miles de niños son secuestrados y esclavizados o vendidos como esclavos a las plantaciones de cacao en Cote d' Ivoire. En 2001, los fabricantes de chocolate convinieron voluntariamente en tratar esta cuestión, pero nadie los responsabiliza y la situación persiste. Estos fabricantes raramente hablan sobre eso porque no quieren que la gente se pregunte, “¿Quién habrá hecho este chocolate, será un niño vendido como esclavo?” Hay muchos estudios y estadísticas dando vuelta por ahí que confirman estas terribles condiciones de vida, pero los consumidores todavía no les han dicho a esos fabricantes: “No comeré sus chocolates porque utilizan niños esclavos en sus fábricas”. Muchas de estas empresas tienen oficinas en el lugar, así que podrían mejorar la situación si quisieran, pero como nadie se queja, no lo hacen.
Youthink!: ¿Pero esto no podría terminar perjudicando a algunas personas? El trabajo infantil está mal, pero por ejemplo cuando Gap cortó relaciones con el proveedor, algunas familias perdieron sus ingresos, ¿verdad? No parece ser una solución sostenible.
Carmen Iezzi: Dos cosas. En primer lugar, si a los adultos se les ofrecieran oportunidades económicas justas y viables de satisfacer las necesidades de sus familias, no tendrían que mandar a sus hijos a trabajar. En segundo lugar, en occidente, cuando el trabajo infantil salió a la luz, se reconoció que, como sociedad, era mejor que los niños tuvieran acceso a la educación y seguridad, y por lo tanto, tuvimos que ocuparnos de cuestiones más grandes de pobreza y educación. Lo mismo debería aplicarse en este caso.
Youthink!: ¿No dejan los productos de comercio justo una enorme huella de carbono debido a que suelen provenir de lugares lejanos?
Carmen Iezzi: Es interesante. Nuestros colegas en Gales hicieron un estudio sobre las flores, donde compararon las emisiones de CO2 que genera el envío de flores de comercio justo de Kenya al Reino Unido frente a su cultivo en el Reino Unido. En realidad, se producía mucho menos carbono enviándolas desde Kenya que cultivándolas en el Reino Unido.
Youthink!: ¡No me digas!
Carmen Iezzi: Eso se debe a la cantidad de energía requerida para su cultivo. En Kenya, las flores crecen en forma natural, en cambio en el Reino Unido hay que reproducir esas mismas condiciones. Se realizó un estudio similar sobre el vino de Chile y Sudáfrica con respecto al vino que se produce en Francia, el cual arrojó resultados similares.
Además, debido a que muchos productos de comercio justo se fabrican en forma artesanal, el consumo energético es muy pequeño. Incluso el transporte (y los miembros de la FTF tratan en lo posible de realizar los envíos vía marítima para reducir al mínimo las emisiones de los aviones) tiene una huella acumulativamente menor que la producción altamente mecanizada en una gran fábrica donde se requiere iluminación, electricidad, luego el producto es enviado vía aérea y posteriormente llevado a un depósito…. Sí, es innegable que hay una cierta huella de carbono, pero en comparación puede ser realmente más pequeña debido a la forma de producción.
Por ejemplo, en los EE. UU. hay un solo lugar donde se cultiva café —Hawai— y la importación desde Hawaii tiene una huella de carbono mucho más grande que traerlo de México o Guatemala. Aquí no se cultiva té, arroz, azúcar, bananas. Como de todas maneras hay que importarlos, sería bueno hacerlo en las condiciones más justas posible. Otros productos representan típicamente a comunidades y culturas desconocidas o técnicas que no se ven tradicionalmente en los productos locales. Así pues, muchas veces el comercio justo no necesariamente compite con el local.
[Visita el sitio de la Federación de Comercio Justo (i) para obtener más información y encontrar ideas para llevar estos productos a tu escuela o universidad.]
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